lunes, 21 de septiembre de 2009

Música del Universo

El sonido es una onda mecánica que necesita de un medio para propagarse, como el universo es más que nada espacio vacío, el sonido no logra propagarse por lo que el espacio es un silencio absoluto. Entonces que queremos decir con música del universo?, nos referimos que aunque no se pueda propagar muchos objetos celestres producen ondas sonoras, algunas que hasta serian audibles para el ser humano.

La idea de que los objetos celestes produzcan sonidos, no es una idea nueva de hecho se remonta hasta el inicio de la civilización occidental, pero en nuestro tiempo es cuando se ha demostrado por primera vez que "las esferas celestes" no solo danzan en el cielo, si no también emiten sonidos en lo que sería un enorme musical cósmico.

La música de las esferas ha apasionado desde siempre a los estudiosos del Universo. Para los pitagóricos, los tonos emitidos por los planetas dependían de las proporciones aritméticas de sus órbitas alrededor de la Tierra, de la misma forma que la longitud de las cuerdas de una lira determina sus tonos. Las esferas más cercanas producen tonos graves, que se agudizan a medida que la distancia aumenta.

Lo más hermoso era que, según ellos, los sonidos que producía cada esfera se combinaban con los sonidos de las demás esferas, produciendo una sincronía sonora especial: la llamada "música de las esferas".

Para los pitagóricos, por tanto, el Universo manifiesta proporciones justas, establecidas por ritmos y números, que originan un canto armónico. El cosmos, a sus ojos, es por tanto un sistema en el que se integran las siete notas musicales con los siete cuerpos celestes conocidos entonces (el Sol, la Luna y los cinco planetas visibles). A estos planetas se añadían tres esferas suplementarias que alcanzaban el 10, el número perfecto.

La misma armonía celestial fue descrita por Platón cuando, en Epinomis, declaró que los astros ejecutan la mejor de todas las canciones. Cicerón también se refirió en el canto de Escipión a ese sonido tan intenso como agradable que llenaba los oídos de su héroe y que se originaba en las órbitas celestes, reguladas por intervalos desiguales que originaban diferentes sonidos armónicos.

Pero si nos remontamos a los "músicos celestes" uno de los más importantes fue Kepler, quien estaba obsesionado con la música de las esferas y con las armonías de sus distancias. Kepler estableció que un astro emite un sonido que es más agudo tanto en cuanto su movimiento es más rápido, por lo que existen intervalos musicales bien definidos que están asociados a los diferentes planetas. Kepler postuló, en su obra Harmonices Mundi, que las velocidades angulares de cada planeta producían sonidos.

Kepler llegó a componer seis melodías que se correspondían con los seis planetas del sistema solar conocidos hasta entonces. Al combinarse, estas melodías podían producir cuatro acordes distintos, siendo uno de ellos el acorde producido al inicio del universo, y otro de ellos el que sonaría a su término.

En 1998 la NASA envío el satélite Transition Región and Coronal Explorer (TRACE) el cual ha encontrado las primeras evidencias de música originada en un cuerpo celeste, precisamente en nuestro sol, donde se descubrió que la atmosfera solar interpreta una partitura formada por ondas 300 veces más profundas que el sonido de la más profundas vibraciones audibles por el oído humano, con una frecuencia de 100 mili Hertz en periodos de 10 segundos.

Por si fuera poco, incluso la muerte de una estrella tiene su propia marcha fúnebre. En 2006, un grupo de investigación formado por astrofísicos del Observatorio Steward de la Universidad de Arizona, la Universidad Hebrea y el Instituto Max Planck de Potsdam (Alemania), descubrió que el sonido es el motor de las explosiones de supernova.

Los cálculos indican que las estrellas moribundas pulsan a frecuencias sonoras audibles durante una fracción de segundo antes de reventar. El núcleo más interno empieza a vibrar vigorosamente y, tras 700 milisegundos, la oscilación se hace tan intensa que empieza a generar ondas sonoras de frecuencias entre 200 y 400 Hz, situadas en una octava media de la escala.

Pero eso no es todo, de hace tiempo que se mandan sondas espaciales con micrófonos que han podido captar sonidos en las atmosferas de planetas como Marte y Júpiter, o satélites como Titán, además se supone que cada cuerpo que posea una atmosfera produciría ondas sonoras medibles, de hecho también se han observado ondas en nubes gaseosas que vagan por el universo.

Como pudimos "ver" el universo no es el lugar que imaginamos y como la ciencia después de muchos siglos, confirmo (en parte) las creencias de personajes tan notables como Pitágoras, Platón o Kepler.

3 comentarios:

Guenevere dijo...

wuooo impresionante tu artículo, enserio no tenía idea de esto, además se había pensado desde muchísimo antes y tenían razón en cierto sentido :O. Entonces todo el universo produce ondas sonoras y ¿cómo serían esos sonidos, enserio se podría realizar música con eso? Aunque sólo algunos podamos escucharlos, tal vez sea sólo como explosiones o sonidos graves, ay que genial, amo la música, me gustó tu artículo :D
Te amo lindu ^^

~Kazu~ ® dijo...

música en todas partes!!!
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saludos gonza, lindo articulo :D!
bye!

Gonzalo Araya I. dijo...

Me parece perfectamente lógico que hayan sonidos de esta naturaleza. Obviamente cerca de planetas con atmósferas importantes deberían encontrarse sonidos de diversas frecuencias detectados por los instrumentos y algunos por nuestros oídos.

Lo que no tenía idea era que ésta era una idea de los increíbles griegos de la antigüedad.

Buenísimo este post.

Saludos